Escribo en representación de las estudiantes de la escuela N° 456 para presentar una carta de lector. Nos comunicamos por esta cuenta ya que nadie nos quiere escuchar…
Es inaceptable la decisión que se ha tomado en la escuela Técnica Hipolito Irigoyen N° 456, sobre eliminar la pollera como uniforme femenino. Muchas familias realizaron un gasto considerable en su compra, en un contexto económico difícil a pedido de usar el uniforme en la escuela, y ahora imponen el uso de pantalón largo en pleno verano, con altísimas temperaturas. Mientras tanto, los directivos disfrutan de sus oficinas con aire acondicionado todo el día, cuando el alumnado sufre las altas temperaturas
Esta imposición del uniforme es no solo absurda, sino también una falta de empatía con la realidad de las estudiantes. Las obligan a someterce a temperaturas insoportables con ropa inadecuada mientras ellos, que deberían dar el ejemplo, se visten de manera cómoda y fresca. ¿Por qué la única solución es restringir la vestimenta en vez de mejorar las condiciones de la escuela?
Lo más indignante es el motivo de este cambio. Con el pretexto de que el problema era el largo de las polleras. No tomaron medidas efectivas contra los profesores acusados de acoso, y se les impuso una restricción injusta y humillante. Les dijeron que las entendían y apoyaban, pero en realidad las responsabilizaron por la conducta inapropiada de otros. Este es un claro ejemplo de violación de poder, donde en lugar de sancionar a los acosadores, se castiga a las estudiantes, como si su vestimenta fuera el problema y no el comportamiento indebido de ciertos docentes.
Esperamos que con este mensaje los directivos se hagan cargo de una vez. Si realmente les importa la seguridad y el bienestar de las estudiantes, dejen de imponer reglas absurdas que solo las perjudican. QUEREMOS UNA ESCUELA QUE NOS CUIDE, NO QUE NOS CALLE.
(Este medio se reserva la publicación de nombres).




